La Cristera en San Miguel el Alto.
Conflicto entre Victoriano Ramírez López el Catorce y su tío José María López Padilla.

Después de la rebelión Delahuertista, el Gobierno Constituido, tomo fuertes medidas de seguridad para prevenir un nuevo levantamiento. Una de las medidas fue: desarmar a todos aquellos pobladores del municipio que no tuvieran permiso para portar armas. Durante esta medida, la fuerza de seguridad pública de San Miguel el Alto, decomisó a Victoriano Ramírez López (Catorce), una pistola calibre 38, SMITH y WESSON, la que se puso a disposición del Gobierno del Estado, el 14 de septiembre de 1924 siendo este documento donde por primera se le nombra a Victoriano Ramírez López, “El Catorce”.
Vemos en el anterior relato, que a Victoriano le quitaron una pistola calibre 38 el 14 de septiembre de 1924; ¿sería en esta ocasión cuando lo encarcelaron y abogó su padre ante don José María López, para que lo dejara libre? Nuevamente se inserta el relato de Vicente Ramírez para su análisis y relación con el anterior dato:
-“Allí en San Miguel pos estábamos yo y Victoriano, platicando un día domingo y esta él copiadito, una copita o dos, lo que haiga sido, siempre se sentía que hablaba trabadito y allí estaba el comandante, no supe el nombre de ese comandante; era por allí de San José, de por allí de “Potrerillos”, era de los que de por allí de…pos casi casi al bando de tío Chema, allí vecino verdad y el comandante estaba pálido. Le había regalado yo a Victoriano una puntita muy bonita-. La sacó aquí del tubo aquí y le dice: “Mira, tu regalo”, dice y luego: “Oyes. Aquél que está allá, ¿qué se te a figura?”. Estaba un señor allá así…
-“Eso dijo Victoriano al Comandante, voltió y dice “A se me afigura que tiene cara hasta de ratero”. Entonces dice Victoriano “En verdad que tiene cara de ratero”. Y que hace así con la puntita, estaba el comandante pálido y ni un policía; estaba adentro de la cantina y yo estaba…dije ya no sirvió; sabe Dios; aquí nos van a matar. –“Seguro le avisaron a la policía y a poco vieron un policía y vieron al comandante, a poco comenzaron a llegar. Y a un tiempo sacaron sus pistolas, las pusieron así y ya no sirvió. Entonces salen de adentro al portal que está de acá del lado de la plazuela y ya lo rodearon allí, entonces ya bien tío Chema con paso lento…andaba medio flojón, y dice: “Mira no más lo que hace tu hermano”. Pero no hace nada, queren hacer, “Presta la pistola”, dice tío Chema y se la dio; la agarró tío Chema su pistola; “Ora sí, camínele”. Pero se quedó la fajilla de Victoriano. Entonces ya camino el comandante detrás de él con la pistola apuntándole y va toda la policía como adjuntándole verdad y lo metieron a la cárcel y al rato vino a dar mi jefe (su padre) y ya habló con tío Chema. Y le dijo éste te lo entrego, pero con la condición de que no lo dejes venir a San Miguel”. Don Carlos Ramírez frente a la exigencia, no se opone y así le responde: “No José María, ya no lo voy a dejar venir” tío Chema expresa: “Bueno, pos entonces que lo echen, llévatelo; pero la pistola no se la doy”. Por la cual respuesta dice Victoriano: “Un día con otro me la pagas; ta gueno no me la des”.
¿Sería este, uno de los principales motivos, para que Victoriano y José María López, salieran en pique?.

Fuente: Victoriano Ramírez López “El Catorce”
El Hombre detrás de la Leyenda





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