Mitos y Leyendas de San Miguel el Alto Jal.

El Año Nuevo

-Vamos que ya casi son las doce de la noche, hay que ver cuando nace el año y de qué forma aparece.
Decían con entusiasmo la chiquinada de los barrios, acompañados de toda la familia para contemplar hacia el oriente, justo donde el sol salió el día último día del año.
En cuanto comenzaban a dar las campanadas de las doce de la noche, minutos antes o minutos después, todos atentos esperaban el fenómeno meteorológico que podría aparecer rumbo a San Julián o el Tecomate. Algunos lo veían nacer como un gran relámpago eléctrico, que salía de la tierra hacia el cielo, otros más como platicaban los viejos, les tocó ver que aparecía en forma de una gran luz que pareciere un gran faro lanzara a los cielos un chorro de luz, otros más observaron rumbo al Tecomate que del cerro salía un chorro de nubes subía al infinito y ya muy alto se dispersaban de forma natural.
Muchas más formas observaban a lo largo de los años los sanmiguelenses que acostumbraban de ir a ver cuándo nacía el año. Ritual familiar y de amigos que al reunirse convivían y se contaban anécdotas, y cuentos de aparecidos, así como de disfrutar un buen café, ponche de guayaba o un riquísimo atole, después se trasladaban a la misa de Gallo a recibir la Sagrada Eucaristía.
Don Atilano. Viejo muy longevo platicaba algo de historia sobre esta costumbre: -Miren, nuestros antepasados los meros viejos, tenían una costumbre similar a la que todavía medio se acostumbra para recibir al año nuevo y despedir al viejo; para comenzar con esta tradición por el mes de octubre se fabricaban utensilios cotidianos elaborados de barro, así como una que otra herramienta, ya que hacían las suficientes para todo el año futuro, a principios del mes de diciembre comenzaban los preparativos para recibir el nuevo año y despedir el viejo. El día ultimo del año, desde muy temprano comenzaban con los preparativos preparando comida y bebidas que en la noche disfrutarían, acercándose la medianoche, en medio de una inmensa alegría comenzaban a destruir las antiguas vasijas de barro para destituirlas e utilizar las nuevas que un par de meses antes construyeron.

Fin
Por: Simio Ortega.




Fuente